ezkerraldea

Las caras detrás del Socorro de Pobeña

La cuadrilla Betokoak de Las Carreras (Abanto-Zierbena) no faltó a su cita tradicional con El Socorro. Fotos: E. Zunzunegi

La procesión que vive gracias a un grupo de vecinas encandiló ayer a cientos de fieles

Emilio Zunzunegi - Domingo, 9 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 19:58h.

Muskiz - La Virgen del Socorro de Pobeña (Muskiz) volvió ayer a encandilar a los cientos de devotos llegados de ambas márgenes de la ría del Nervión en una jornada festiva que puso de manifiesto la gran labor que a lo largo del año desarrollan varias mujeres del pequeño enclave costero para que su venerada imagen mariana luzca con todo su esplendor. Entre ellas se encuentra Ramoni Hoz, una pobeñesa que lleva media vida ocupada en mantener al día el ajuar que viste la Virgen marinera que ayer se fue, como dicen los pobeñeses, “de vacaciones a San Nicolás”, en referencia a la iglesia de San Nicolás de Bari donde la Virgen permanecerá hasta el primer domingo de octubre.“El día de El Socorrillo, cuando vuelve a la ermita, también se le cambia de vestimenta y de manto”, señala Ramoni que ya ha perdido la cuenta de las veces que ha lavado y planchado las prendas que adornan a esta Virgen marinera cuya advocación llegó a Pobeña de la mano de un marino local, Pedro de Llano. Un significado marino al que el 15 de octubre de 1768, hallándose al mando del paquebote El Colón, le sobrevino un violento huracán ante el cual imploró la intersección de la milagrosa Madre de Dios del Socorro “con lo que inmediatamente salieron de tan gran conflicto”, según reza en un cuadro exvoto expuesto en la ermita ubicada sobre la gruta de San Pantaleón orillada sobre un farallón rocoso junto a la desembocadura del río Barbadun. “Antiguamente la Virgen era procesionada sin ningún manto ni ropa especial, ni siquiera con la melena de pelo que conocemos hoy día ya que la talla original cuenta con una delicada melena con moñete esculpida en la misma talla de madera”, reseña Ramoni Hoz, que se muestra satisfecha con el hecho de haber encontrado un relevo generacional que se ocupe en años venideros del cuidado de la imagen mariana. Entre ellas Zuriñe Atxurra y Lourdes Ambrosio que se ocupan del cuidado de la melena y de los diversos elementos del ajuar de la Virgen y del niño, respectivamente. Natural Zuriñe Atxurra, peluquera con más de 30 años de experiencia profesional se encarga desde hace más de doce años del cuidado tanto de la melena de pelo natural que adorna a la imagen de la Virgen durante su estancia en la ermita como de la peluca que lució ayer en la procesión a San Nicolás y la que utilizará el primer domingo de octubre para volver a su ermita. “Es una peluca que fue confeccionada en una empresa especializada que elabora estas pelucas para personas que las necesitan por enfermedad o por tratamientos médicos como la quimioterapia”, señala Zuriñe que se encarga del mantenimiento también de la melena natural que adorna a la Virgen el resto del año. “Esta nueva peluca se adquirió por suscripción popular al igual que uno de los cuatro mantos que tiene El Socorro. Hubo tal respuesta popular que con lo que se recaudó se aprovechó para mejorar la reja de acceso a la ermita y para la megafonía de San Nicolás”, refería Zuriñe, mientras la comitiva de la Virgen hacía una parada a mitad de recorrido para ser agasajada con un aurresku de honor al son de txistus y tamboriles. El resto del camino hasta la iglesia de San Nicolás fue precedido también por un variopinto grupo de txistularis tanto de Pobeña como llegados de Ortuella, Abanto-Zierbena o Sestao, reflejo de la importancia y el reclamo que esta romería tiene en Ezkerraldea y Meatzaldea y que causó una gran admiración entre los numerosos peregrinos jacobeos que ayer llegaron al albergue municipal.La fiesta tendrá continuidad hoy domingo con la celebración de los concursos de marmitako y de paella así como la segunda jornada del primer campeonato mundial de rana. Habrá también actividades infantiles y una disko festa.

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