Motivos para sonreír

JON RAHM COMPLETA UNA NOTABLE TERCERA JORNADA EN EL | BMW CHAMPIONSHIP y mejora una decena de puestos en medio de un excelente nivel general

Roberto Calvo - Domingo, 9 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

bilbao - Es difícil jugar al golf mejor de lo que lo hizo Jon Rahm ayer en la tercera jornada del BMW Championship. Solo le faltó embocar más de putts para convertir el día en brillante. El de Barrika firmó una tarjeta de cinco golpes bajo par, la mejor de los tres días, después de facturar siete birdies y dos bogeys, uno en el hoyo 1 y otro en el 7. En ambos necesitó tres putts para rematar la faena y es lo único que se puede reprochar ya que el resto de sus cifras fueron impecables. Cogió todos los greenes en regulación porque en el único que no le anotaron dejó la bola en el corte de hierba y casi todas las calles. La consecuencia era poner en su tarjeta un registro bajo en una jornada propicia para ello, cuyo arranque se tuvo que aplazar tres horas por culpa de las tormentas y que, a consecuencia de ello, obligó a reordenar los partidos y, sobre todo, dejó los greenes muy receptivos.

Rahm hizo su parte del trabajo, mejoró diez posiciones, pero el problema fue que por arriba no fallaron y se asistió a un festival de birdies en el Aronimink Golf Club. No obstante, el golfista vizcaino tiene que quedarse con los últimos diez hoyos en los que sacó cinco birdies, que pudieron ser alguno más. Hizo tres en el tramo del 9 al 12 y dos consecutivos en el 16 y el 17. Sin ir más lejos, pudo lamentar lo que ocurrió en el 18. Su putt, tirado recta y con gran agresividad, hizo que la bola se le saliera de dentro, como suele decirse en el baloncesto. Por entonces, Jon Rahm ya había sacado el puño, esbozado una sonrisa y mostrado complicidad con el público.

Era la señal de que su juego ya estaba donde lo venía buscando desde que comenzaron los playoffs de la FedEx Cup hace tres semanas en The Northern Trust, donde no pasó el corte. Al cierre de esta edición, figuraba en el puesto 21 del BMV Championship y en el mismo de la clasificación del circuito americano, pero ante la jornada de hoy, en la que también se anuncia una lluvia persistente, el Top 10 le queda solo un par de golpes. Con 10 bajo par en su marcador, ese debe ser el objetivo para hoy ya que el liderato que ostentaba Justin Rose estaba en 17 bajo par.

El de Barrika tendrá que batallar ante un montón de jugadores que buscan un resultado destacable que les permita colarse en el Tour Championship de dentro de dos semanas en Atlanta, donde solo estarán los treinta primeros. Entre los que, de momento, están fuera de la cita decisiva aparecen nombres ilustres como Tyrrell Hatton, Ian Poulter, Henrik Stenson o Alex Noren, o sea, cuatro de los jugadores del equipo europeo de la Ryder Cup. Por contra, otras bazas de Europa como el líder provisional Justin Rose, Tommy Fleetwood, con dos tarjetas consecutivas de ocho bajo par, Rory McIlroy y Francesco Molinari figuraban entre los seis primeros. Por su parte, los estadounidenses miraban con interés a Jordan Spieth, que estaba ayer en el trigésimo, en el filo de la eliminación, y Tiger Woods, que no estuvo fino en los greenes, tampoco puede descuidarse. Phil Mickelson era anteúltimo, pero su puesto en el Tour Championship no preocupa.