cinco encuentros en solo tres semanas

Del reposo al jaleo

Athletic-Huesca (EFE)

El Athletic, después del obligado parón de 19 días, debe hacer frente a un calendario estresante

Un reportaje de Pako Ruiz - Lunes, 10 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

decía Groucho Marx, un maestro del sarcasmo, que “he disfrutado mucho con esta obra de teatro, especialmente en el descanso”. La plantilla del Athletic puede dar fe de ello. Se ha tenido que resignar a sufrir un ERE de 19 días por culpa de la polémica decisión de LaLiga de aplazar su compromiso ante el Rayo Vallecano del pasado día 1 debido al deterioro de una grada de Vallecas y que se sumaba al conocido parón del último fin de semana al tratarse de ventanas FIFA. El reposo competitivo, se entiende, ha tenido su correspondiente impacto en el colectivo de Eduardo Berizzo, que debió programar el llamado partido clandestino frente al Valladolid para incentivar de un punto competitivo al grupo ante tan larga inactividad, que no suele ser beneficiosa a estas alturas del curso. El técnico argentino, que ha dosificado a sus hombres durante este reposo, ha manejado sus tiempos, sobre todo porque es conocedor de que en la hoja de ruta asoma un estresante calendario a corto plazo, una vez que los leones no compiten desde el 27 de agosto, cuando el Huesca se llevó un inesperado punto de Bilbao.

El conjunto rojiblanco regresa esta tarde al trabajo en las instalaciones de Lezama tras disfrutar de dos días de fiesta y lo hace con la idea de cambiar el chip. Sobre todo, porque a la vuelta de la esquina asoma una especie de jaleo, con un programa oficial de lo más intenso, un giro radical a lo que ha sucedido las dos últimas semanas y media. A Berizzo le toca gestionar un momento que puede ser clave en el devenir inmediato del equipo, que debe afrontar cinco jornadas de LaLiga Santander en el breve periodo de 21 días, a encuentro cada cuatro fechas, con el desgaste que puede suponer. El forzoso doble parón genera una evidente incertidumbre en torno al estado físico de los leones, que el sábado reciben en La Catedral al mismísimo Real Madrid, con la incógnita de cómo puede haber afectado la mencionada inacción a este Athletic, mientras que el cuadro merengue, que luce pleno en las tres primeras jornadas, llegará supuestamente más rodado, aunque también es cierto que Julen Lopetegui, su nuevo entrenador, solo podrá trabajar con la totalidad de su plantel durante dos días debido a que gran parte de sus jugadores han competido con sus respectivas selecciones. Caso que también afecta a los rojiblancos, en los que se ausentan Iñigo Martínez, que ejerce en el combinado absoluto español;Unai Núñez y Unai Simón, que lo hacen con la sub’21.

El Real Madrid es el primer escollo de los cinco que les espera al Athletic, conocedor del durísimo calendario inmediato. No en vano, una vez pasado su compromiso ante el vigente campeón de la Champions, los leones emprenderán viaje a Sevilla para rendir visita al Betis, que 72 horas antes habría jugado el primer partido de su grupo de la Europa League frente al Olympiacos en Atenas. Quizá ese estreno europeo pueda incidir negativamente en los de Quique Setién, eufóricos tras triunfar hace una semana en el derbi sevillano gracias al solitario tanto del incombustible Joaquín. El Benito Villamarín, además, es un campo que se le da muy bien a los rojiblancos en los últimos tiempos, ya que en sus cinco comparecencias más cercanas en el feudo bético las ha saldado con tres victorias, un empate y un solo revés.

MÁS DIFICULTAD

A vuelta de Sevilla, Berizzo y sus hombres apenas gozarán de tiempo para preparar su siguiente duelo, ya que este llega en la primera jornada del curso que se disputa entre semana. Así, el Athletic recibe el próximo día 26, miércoles, al Villarreal, también inmerso en competición europea y que no ha arrancado con buenas sensaciones la liga, ya que únicamente ha sumado un punto de nueve posibles, y con el agravante de haber perdido sus dos encuentros en el Estadio de la Cerámica ante la Real Sociedad y el Girona, respectivamente. El conjunto de Javier Calleja, sin embargo, dispone de un bloque poderoso y con hombres de contrastada calidad, por lo que se entiende que pondrá las cosas muy difíciles en San Mamés a los rojiblancos, que 72 horas después se citan en el Camp Nou.

El Athletic suele salir zarandeado del coliseo azulgrana, donde acumula catorce derrotas consecutivas en liga y donde no gana desde la campaña 2001-02 gracias a los tantos de Urzaiz y Ezquerro (1-2). Un Barça que defiende el título y que asusta en este inicio de curso, como lo reiteró en su último compromiso casero, en el que se recreó ante el Hueca, al que endosó un histórico 8-2 pese a que fue el equipo oscense el que se adelantó en el marcador. Los de Berizzo conocen la máxima dificultad de sacar algo positivo del Camp Nou, pero no se arrugarán antes de encarar su primer derbi de la campaña, con la comparecencia en San Mamés de la Real Sociedad el 5 de octubre, viernes. Un partido que puede decir muchas cosas, sobre todo porque el cuadro txuri-urdin parte como un rival directo de los rojiblancos y con el morbo de analizar a Mikel Merino, que sonó el pasado junio como posible del Athletic, y Mikel Oyarzabal, que renovó al alza con la entidad donostiarra una vez que se acentuó el hipotético interés desde Ibaigane en ficharle y desembolsar los 60 millones de euros que rezaba su anterior cláusula de rescisión. Tras el duelo ante los de Asier Garitano, llega el segundo parón competitivo. Se trata de salir con buena cara de un mes frenético.

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