Congreso Europeo de Patología

“Bilbao is lovely”

Expertos del Congreso europeo de patología hicieron ayer sendos tours por los lugares más emblemáticos de la villa

Un reportaje de Nekane Lauzirika - Lunes, 10 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

EL Congreso Europeo de Patología que se celebra en Bilbao hasta el próximo miércoles con la participación de más de 3.500 expertos de 85 países, tiene sus momentos de relajación. Además de los resultados de las sesiones, los nuevos conocimientos y tecnologías, los datos de las punteras investigaciones y los intercambios sobre su actividad clínica, los especialistas en anatomía patológica están pudiendo conocer Bilbao y Euskadi, disfrutando de su ambiente, sus calles y sobre todo con sus gentes.

Algunos grupos se han desplazado para conocer Donostia, Urdaibai, Rioja Alavesa y otros puntos de la geografía vasca, pero un nutrido número de ellos se ha quedado a callejear por Bilbao, admirar los nobles edificios de la villa de Don Diego y contemplar la transformación de una ciudad que ha pasado a ser mucho más amable para el visitante que hace unas décadas. Los especialistas conocieron de primera mano un Casco Viejo con carácter y personalidad propios que seguramente se llevarán en el recuerdo, tanto como para seguramente comentarlo en sus lares haciendo de auténticos embajadores vascos en todo el mundo;y quién sabe si tal vez vuelvan a nosotros atraídos por la buena empatía que les hayamos trasmitido.

No solo han conocido la realidad de una ciudad de tamaño humano fácil para caminar y poco contaminada, llena de edificios interesantes y atractivos, sino también disfrutar con personas atentas que les han permitido gozar de unos buenos pintxos en un ambiente confortable, de una gastronomía de primera y del mejor ambiente posible.

DEIA acompañó ayer al mediodía en el Bilbao city tour a médicos ingleses, israelíes, alemanes, holandeses, búlgaros… y de otras muchas nacionalidades que, en algunos casos junto a sus acompañantes, han inundado de colores y lenguas diferentes la villa, paseando por una ciudad que mira a estos congresistas ya como parte de sí misma.

Si tuviéramos que resumir la opinión de los patólogos tras patearla villapodríamos quedarnos con el “Bilbao is lovely, very beautiful”, que la mayoría de ellos exclamaban.

La guía Susanne Dittrich, alemana afincada en Bilbao desde hace más de 20 años, hizo decicerone del selecto grupo que no perdía detalle alguno de sus explicaciones.

Para la argentina, Beatriz Lifschitiz, patóloga afincada en Israel y su marido, también médico, David, Bilbao se ha convertido “en una ciudad bellísima, limpia y muy agradable porque se pueden descubrir sus deliciosos rincones paseando;es una capital ideal para recorrerla a pie. Además, su gastronomía es maravillosa”, subraya la especialista, que conoció la villa hace 20 años. “La transformación en estas dos décadas ha sido espectacular;las fábricas han dado paso a los museos, a zonas de recreo extraordinarias”, añadía David. “Me quedaría a vivir aquí gustosamente”, apuntaba sonriente.

Fatima Cheddadi, de Argelia, tampoco ocultaba su sorpresa al ver el ambiente en la Plaza Nueva. “C’est une très belle ville pleine de vie”.En esta misma línea, Zulaigha Dade Vele, de United Kingdom estaba encantada por la animación que observaba en las calles, al tiempo que mostraba su interés por la artesanía y los trajes típicos vascos que veía en los escaparates del Casco Viejo.

La joven patóloga danesa, Anne Katrine, destacaba la vitalidad bilbaina. “Me encanta su dinamismo;una ciudad en permanente movimiento que mantiene arraigadas sus tradiciones y su lengua vasca”, decía sonriente sin perder las explicaciones de Susanne.

Chris Van Igen, de Nederland, se fijaba en las fachadas de las casas “cuidadas con esmero;una combinación perfecta entre los edificios antiguos con los modernistas. Se refería al puente de Calatrava, el Museo Guggenheim de Gerhy, al metro de Foster... con los mejores arquitectos del mundo que casan a la perfección con el Bilbao tradicional. Un lujo de ciudad”, sostenía, tras gozar durante unas horas de un Bilbao/Euskadi en marcha.