Releer la historia

Juan Carlos Audikana Gasteiz - Miércoles, 12 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

Hace 40 años y más, transitamos de una dictadura militar a una democracia, el paso fue incierto, débil y con muchos restos de lo anterior. Construyeron una democracia con el ruido de sables sobre nuestras cabezas. De repente, todas y todos que ensalzaban y protegían la dictadura pasaron a ser demócratas convencidos, de su propia democracia ¡claro está!, de la que ellas y ellos estaban construyendo a medida de sus intereses;y con sus Loapas a pie de BOE.

Dos veces el pueblo español había despachado a los Borbones de España, primero con el general Prim y segundo en 1931 con la II República Española y por tercera vez Franco nos impuso a los Borbones y seguimos manteniéndolos aquí, dando ejemplos escandalosos y de enriquecimiento mientras el pueblo español ha pasado una de las crisis más duras de la historia. Ojalá sea por tercera vez y última.

Esta democracia, la española, a su estilo, dio paso a los partidos políticos y a lo largo del tiempo nos llevaron al bipartidismo, en el que la derecha española está representada por el PP y la izquierda por el PSOE, mientras la izquierda real, los nacionalistas vascos, catalanes y gallegos quedan relegados a los huecos libres del Congreso.

Todo está manga por hombro y va a resultar muy difícil salir de este atolladero salvo que surjan líderes políticos y sociales que den un paso al frente y propongan proyectos y planes claros de regeneración, que sean creídos y respetados por el pueblo y desarrollen su trabajo sin mirar sus propios intereses y que cuenten con un plan de transparencia y eficacia controlado y supervisado por el pueblo.