ciencia, escepticismo y humor

“Nuestra fama de serios suena a viejo”

Cuatro estudiantes de ingeniería reconocen sin embargo que dan materias poco compatibles con dosis de humor

Un reportaje de J. Núñez - Miércoles, 12 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

SE imaginan al astrónomo y matemático alemán Johannes Kepler explicando en un monólogo al mejor estilo de Leo Harlem sus leyes sobre el movimiento de los planetas en su órbita alrededor del Sol? ¿Y por qué no a Albert Einstein, cual Goyo Jiménez o Luis Piedrahita, divagando a su manera sobre su teoría de la relatividad especial? Naukas es una plataforma web que aloja un centenar de blogs dedicados a la divulgación científica. Su lema es claro: Ciencia, escepticismo y humor. Se trata de demostrar que las cuestiones científicas no tienen por qué ser arduas y aburridas y que se puede ser ameno en la divulgación científica. Un ejemplo de ello se verá en el evento programado para estos próximos días en el Palacio Euskalduna de Bilbao.

¿Es posible divulgar sesudos contenidos científicos con humor? La Escuela de Ingenieros de Bilbao tiene fama de ser una de las más competentes del todo Estado. Se dice que los estudiantes de esta escuela son muy cartesianos y poco dados a ‘distracciones’. Es inicio de curso y en un momento de asueto nos encontramos con Peio (Bilbao), Eneko (Santurtzi), Lucas (Getxo) e Ibon (Sondika).

Estos estudiantes de los últimos cursos de Ingeniería Industrial quieren desmentir la fama de serios que tiene los alumnos de la Escuela. “No te creas que los ingenieros somos tan serios. Es solo la fama”, asegura Ibon. Peio va más allá y dice que esa fama de serio es de “ingeniero viejo. Nuestra fama de serios suena a viejo, los jóvenes venimos de otra manera”. No obstante, los cuatro reconocen que la reputación de seriedad que ha acompañado al centro lo largo de su historia se mantiene.

No conocen lo que es Naukas, pero ante la pregunta de si se puede buscar algo de humor en sus estudios, tal como señala el lema de este blog científico, los cuatro coinciden en afirmar que en su carrera “hay cuestiones muy arduas que son complicadas de explicar con dosis de humor”. “Lo que es la teoría sí que se puede explicar de diferentes maneras y se puede hacer más llevadero, pero los problemas es algo imposible”, enfatizan.

No obstante, en un alarde de imaginación, señalan que ‘Organización de empresas’ o ‘Estadísticas’ son dos asignaturas más abiertas. “Quizá con estas asignaturas sí se puede uno imaginar que las imparten con ciertas dosis de humor”, señalan. Incluso van más allá y se imaginan un monólogo en el aula con la organización de empresas como leitmotiv.

Siempre se ha dicho que lo más difícil en Ingeniería es el primer curso, estos estudiantes lo corroboran y señalan que la clave es meter todas las horas posibles. “Todos los curso son duros, siempre se ha hablado de la criba del primer año, pero también es duro el segundo, y el tercero. El momento relajado llega en el periodo vacacional. La verdad es que se trata de una carrera muy dura en la que hay que meter todas las horas posibles”, señalan.

De todos modos, dan la receta necesaria: “Depende de cómo afrontes la carrera. Si vienes concienciado y preparado del instituto, no tienes problemas para afrontar la carrera”.