Presentadora de ‘liarla pardo’ en la sexta

Cristina Pardo: “Estoy limpia, máster no tengo, estoy libre de pecado;no tuve tiempo de hacerlo, trabajaba mientras estudiaba”

Le gusta liarla y le han dado un programa con un título que hace alusión a sus habilidades, ‘Liarla Pardo’. Trata de sacar punta a todos los lapiceros que le pongan

Rosana Lakunza - Domingo, 23 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 06:01h.

Bilbao - Dice con una sonrisa maliciosa que ella está limpia de cualquier máster. No tuvo tiempo de inscribirse para hacer uno porque trabajaba y no tenía horas disponibles. Piensa que hay problemas más importantes por resolver que las mentiras que en sus currículos han colocado un puñado de políticos.

La temporada pasada se acabó a golpe de máster y empezamos con lo mismo.

-A mi me parece bastante lamentable que tengamos que vivir en una discusión continua sobre si los políticos están menos preparados de lo que dicen. Me parece triste que haya abono para este tipo de polémica.

Abono hay, ¿no le parece?

-Que una persona falsee y falsifique su currículo es lamentable, pero eso nos da una idea de qué momento vivimos.

¿No tendrá usted un máster por la Juan Carlos I?

-No. Afortunadamente, eso es lo que tenemos que decir ahora los que no tenemos máster. Ja, ja, ja… Como empecé a trabajar mientras estudiaba, no tuve esa posibilidad, y no sabes cómo me alegro ahora. Resumiendo, no tengo máster y estoy libre de pecado.

¿Tiene otro pecados?

-Alguno tendré. Pero estoy conforme con ellos, creo que no son graves y no me considero una persona que se mueva bien en los bajos fondos.

¿Los bajos fondos podrían estar relacionados con el mundo de la política?

-Eso lo dices tú, ¿no? Yo no digo que los bajos fondos son el mundo de la política, no me gusta generalizar…

La veo políticamente correcta.

-Sabes que no, más bien lo contrario, pero es injusto que metamos a todo el mundo en el mismo saco.

Este otoño habrá vuelto con las pilas puestas, ha conseguido al fin vacaciones en agosto.

-He tenido más de un mes. Estoy encantada, nunca había tenido un mes de vacaciones seguido en verano, y más de un mes, en el colegio o en la universidad.

¿Le ha gustado la experiencia?

-Ja, ja, ja… Hay que repetirla. He descansado muchísimo, he desconectado muchísimo, he llegado tranquila y con muchas ganas de trabajar.

Ha conseguido el privilegio que tienen las estrellas televisivas, ha escalado usted mucho.

-No lo sé. Esta profesión es muy cambiante. Este verano lo he conseguido, pero no puedo garantizarme a mi misma que todos los veranos vayan a ser así. Como he dejado de sustituir a Ferreras, me ha tocado este premio. De momento, ver venir.

El curso político se presenta con muchas aristas y 2019 será un año extremadamente electoral. ¿No le apetecería más estar en primera línea de fuego informativo?

-Como escribo en un periódico y tengo mi hueco en la SER, no me he despegado de la actualidad, no podría. Liarla Pardo es un programa de actualidad. Quizá me gustaría estar en la calle en momentos determinados. Creo que hay épocas para todo. Esa época que estuve en la calle fue interesante, yo me lo pasé genial, hice muchas fuentes y conseguí saber de algo, en este caso del PP.

¿Le tendrían que dar un máster en política del Partido Popular?

-Vamos a dejar los másteres en paz, que luego pasa lo que pasa. No soy muy nostálgica, no echo la vista atrás y que me duela lo que se fue.

La dimisión de Soraya Sáenz de Santamaría, ¿qué le parece?

-Es algo que no pensé que vería. Pienso que ha tenido mal perder por la manera en la que se ha comportado después del congreso interno del PP, pero ahora mismo tenía un encaje muy complicado.

¿Tenía las alas cortadas?

-Había sido vicepresidenta del gobierno, era una mujer muy poderosa y, probablemente, no era una persona fácil de encajar estando ahora en la oposición. Todo lo que le puedas ofrecer es poco y ella ha tomado una decisión.

Le ha ganado Cospedal...

-Salió muy reforzada, no tuvo muchos votos en la primera vuelta, pero fue absolutamente determinante para que ganara Pablo (Casado) y él tiene que pagarle los favores.

¿Lo hará?

-Lo ha hecho, ha colocado a mucha gente afín a ella. Supongo que aún le quedará por pagar. Es difícil buscarle un puesto, se habla de que se irá a Europa.

Eso es el exilio para un político.

-Sí, pero ¿dónde pones a alguien que ha sido secretaria general?

¿Ve elecciones generales pronto?

-Si fuera por Pedro Sánchez, no. Tiene muy pocos diputados y tendrá que hacer movimientos de cintura muy complicados.

Los políticos son contorsionistas.

-Podría tener que hacer pactos que vayan más allá de lo que a él le gustaría, incluso con los independentistas catalanes.

A principios de 2018 nadie o casi nadie pensaba que Rajoy iba a salir del mapa de la actualidad y que no se le nombre.

-Nunca habría adivinado cómo iban a transcurrir las cosas, creo que nadie pudo siquiera pensarlo. El otro día pregunté por Rajoy.

¿Y?

-Me dijeron que aún estaba un poco melancólico. Que se le había pasado la fase del noqueo y que se estaba haciendo a la idea de su nueva situación. Fue todo muy rápido. Creo que Rajoy había hecho muchas cosas mal pero, probablemente, él nunca esperó que le iban a sacar del poder de esa manera.

Pasará a la historia.

-Hay formas y formas de pasar a la historia, no sé si esta es la mejor.

¿Cómo definiría a Pedro Sánchez, superviviente u osado?

-Tiene cierta audacia política. Su gestión está siendo de nota baja.