huelga en la educación concertada vasca

“El mayor está muy enfadado porque ha sido el único que ha ido a clase”

Las primera de las dos jornadas de huelga en la educación concertada vasca afecta a 120.000 alumnos y a sus familias

Marta Martínez - Miércoles, 10 de Octubre de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

Bilbao - Primera jornada de huelga en la educación concertada vasca y las familias se hacían ayer la misma pregunta: ¿Qué hacer con los niños? Muchas optaron por llevar a los pequeños al colegio, a pesar de la ausencia de parte del profesorado, mientras que otras prefirieron tirar de abuelos y, en el caso de los estudiantes de los cursos superiores de ESO y Bachiller, hubo quien se quedó solo en casa. La movilización en los centros de iniciativa social de la enseñanza concertada vasca afectó ayer a unos 120.000 alumnos, los mismos que se verán implicados hoy, segundo día de huelga.

“Mi hijo mayor está muy enfadado porque ha sido el único que ha ido a clase”, explica la donostiarra Isabel, madre de dos menores de 12 y 9 años. “Con el pequeño nos habían dicho que no había problema, que tenía todas las clases;con el mayor era con el que teníamos dudas porque tenía dos tercios de las clases, no sabíamos muy bien qué hacer”, aseguraba. Finalmente, “ha ido obligado porque nos venía mal organizarnos, pero al encontrarse solo ahora está muy enfadado, ha comido solo y al final nos ha echado la bronca a nosotros por haberle obligado”.

Ante esta situación, Isabel reconoce no saber qué hacer hoy. “El pequeño va a ir seguro, pero visto lo que ha pasado con el mayor, no sabemos, para que pase todo el día solo o sin hacer nada, igual es mejor que se quede en casa”. Ante esta opción, la familia cuenta con el respaldo de los aitites. “El problema es que cuando hay huelga tienes que movilizar a la familia”. Y no todas las parejas cuentan con esta red de seguridad. Además, esta opción tampoco es una idea que entusiasme a Isabel. “Cuando hay huelga, los niños se lo toman como un día de fiesta”, por lo que “aunque hagan los deberes durante media hora, lo cómodo a estas edades es que cojan la consola y se pongan a jugar”.

Lo que ni Isabel ni su marido se han planteado para estas dos jornadas de huelga es dejar de ir a trabajar. “Yo no tengo días de vacaciones y mi marido es autónomo. Para poder organizarte en condiciones, tendrías que hacer tú también huelga”, explica. “En la misma tesitura estamos todos los aitas que trabajamos. Puedes estar de acuerdo o no con la huelga, pero a todos nos cuesta organizarnos”, reflexiona la donostiarra.

Yolanda Cuesta es de las que apoya a los docentes en sus reivindicaciones. “Llevan mucho tiempo con esto y no llevar a los niños al colegio es una manera de apoyarles un poco”, asegura la mujer, cuyos hijos se quedaron ayer en casa. “El pequeño cursa cuarto de la ESO en Escolapios y tenía examen a primera hora. Luego se ha quedado en casa avanzando deberes”. Yolanda estaba ayer en casa, por lo que se sentía segura: “Yo controlo lo que están haciendo y lo que no están haciendo”.

Entre las demandas del sector destacan la recolocación del personal excedente en los centros, la actualización de los salarios, la recuperación del poder adquisitivo, y la mejora de las condiciones laborales de los especialistas de apoyo educativo y el personal de infantil. Asimismo, exigen el reconocimiento de 70 horas al año por el trabajo del personal docente fuera del horario del centro, así como de horas complementarias para poder preparar las clases. “Los niños, en el fondo, no saben qué hay detrás de la huelga: los más mayores, muchas veces, preguntan por qué, pero a nosotros, como aitas, a veces nos resulta difícil explicárselo”, reflexiona Isabel.

Calendario de movilizaciones En Escolapios también estudia la hija de Marimar Cuartero, que ayer tampoco fue a clase. “Dice que para ir a clase a leer, mejor se queda en casa”, explica. “Mañana va a una clase porque hay un profesor que les ha dicho que él no hace huelga y que al que no vaya le pone falta”, sostiene. La hija de Marimar, de 14 años, se ha quedado sola en casa hasta que ella ha llegado a casa. “Cuando eran pequeños yo les mandaba al colegio, aunque se quedaran todo el día en el patio, ahora no tengo tanto problema”. Para Isabel, la huelga se afronta de diferente manera si los hijos son mayores o pequeños. “Teniendo a los aitites, lo cómodo es recurrir a ellos, pero entiendo que cada vez tienen más edad y hacerse cargo de unos adolescentes es más difícil, no es como cuando tenían tres o cuatro años, que eran más manejables. Además, cuando son mayores tienes la preocupación de qué estarán haciendo”, apunta.

Los sindicatos convocantes -ELA, Steilas, CC.OO., LAB y UGT- han advertido de que si las patronales del sector, Kristau Eskola y AICE-IZEI, continúan sin dar respuesta a sus reivindicaciones, seguirán adelante con el calendario de movilizaciones acordado, que incluye cuatro días de huelga para el próximo mes (del 27 al 30 de noviembre).