o una pena alternativa de 20 meses de prisión

El Fiscal mantiene la petición de tres años de prisión para el exprofesor de Gaztelueta

Asimismo, plantea una petición alternativa de 20 meses de prisión, en función de que le sea aplicado en nuevo Código Penal, en lugar de la legislación vigente en el momento de los hechos.

El fiscal ha mantenido la petición de tres años de prisión para el ex profesor del colegio vizcaíno Gaztelueta acusado de haber abusado sexualmente de manera continuada de uno de sus alumnos, aunque ha propuesto también otra pena alternativa, según el nuevo Código Penal, de 20 meses de prisión.

EFE - Jueves, 11 de Octubre de 2018 - Actualizado a las 11:46h.

BILBAO. En el última sesión del juicio en la Audiencia de Bizkaia, el fiscal, Alejandro Torán, ha mantenido su petición inicial de pena de tres años de prisión, en aplicación del Código Penal vigente en el momento de los hechos.

Además, ha introducido una pena alternativa si se utiliza el nuevo Código penal, de 20 meses. De ser impuesta esta condena, evitaría la entrada en prisión del docente, al ser inferior a dos años.

Torán ha argumentado su petición principal de pena de tres años al estimar que hubo abusos sexuales continuados a un menor de 13 años y, por tanto, una persona de especial vulnerabilidad, pero ha matizado que no se han podido probar los hechos más graves, en referencia a cuando joven relató que el profesor le obligó a masturbarse contra su voluntad y a introducirse bolígrafos por el ano.

Ha defendido que "hubo un plan preconcebido por parte del acusado" tendente a cometer ese delito y que el relato de la víctima "es válido por sí mismo para romper la presunción de inocencia" del profesor, en lo relativo a sus primeras declaraciones cuando explicaba diversos encuentros en los que el profesor de religión le realizaba tocamientos por todo el cuerpo y le exhibía fotos con mujeres desnudas.

Ha opinado que el relato de la víctima "supera el triple filtro" que propone el Tribunal Supremo para que pueda ser empleado como medio de prueba en los hechos descritos en sus primeras declaraciones, ya que con creíbles, no surgen con ánimo de venganza y son persistentes en el tiempo.

Sin embargo, ha descartado que se cumpla ese último elemento respecto a los abusos más graves que el joven añadió en su declaración tras presentar la querella al llegar a la mayoría de edad.

La letrada de la víctima, Leticia de la Hoz, ha "suplicado" al tribunal que "haga Justicia" y condene de 10 años de cárcel al acusado al considerar acreditado que aprovechó las tutorías con el niño en su despacho para someterle a episodios de abusos sexuales.

La abogada de la acusación particular ha defendido que las víctimas de delitos sexuales no suelen verbalizar lo que han sufrido en un primer momento sino que necesitan tiempo para poder contarlo y por ello ha opinado que en estos delitos no se puede reclamar la persistencia en el tiempo del relato.

Ha destacado la credibilidad que los peritos forenses otorgaron al joven cuando les narró los abusos continuados que sufrió en ese colegio del Opus Dei y también lo relativo a la masturbación y la penetración anal con objetos.

"Eso de creer a la víctima en unas cosas sí y en otras no" como la Fiscalía, "me parece un irracional lógico". "Yo sí me lo creo absolutamente todo", ha sentenciado.

El acusado es un hombre "muy inteligente" que escogió a "un niño muy débil", pequeño de tamaño y tímido, a quién sacaba de clase para hacer tutorías en su despacho con mucha más frecuencia y más duración que a otros, sin registrar esas reuniones como debían hacer todos los preceptores o tutores del centro, ha reprochado sobre los testimonios de otros docentes y de ex alumnos.

La letrada ha contado de qué manera, a su entender, el docente logró saltarse el filtro que aplicaba el colegio en los ordenadores y acceder a páginas de internet con mujeres desnudas, como relató el chico, así como ha recordado que está acreditado el acoso escolar que sufrió al menor ya que dos de sus ex compañeros reconocieron los insultos y amenazas, así como otros seis menores fueron expedientados.

"El colegio veía algo raro" en la actuación del profesor pero prefirió ocultarlo y por eso el director del centro comentó a los padres del chico "que le iban a mandar a estudiar inglés" a otro país, ha argumentado al tiempo que la denunciado la escasa investigación de los abusos por parte de Gaztelueta.

Ha considerado "muy cruel" que la defensa base su alegato en la tesis de un perito psicólogo que sostiene "que la madre pudo hacer creer a su hijo que había sufrido abuso sexual".

El abogado defensor, Eduardo Ruiz de Erechun, ha reclamado la libre absolución del ex docente, al estimar que "hay muchísimas dudas" sobre lo que realmente ocurrió.

El defensor ha argumentado que quizás realmente el joven "ha interiorizado" sospechas de sus padres y de psiquiatras y peritos que le han podido inducir a creer que sufrió unos abusos que, en realidad no ocurrieron.

Sería "una tragedia" llegar a condenar a un inocente sobre el relato de "delirios y alucinaciones", ha avisado al tribunal así como ha generado dudas sobre los hechos considerados probados por las acusaciones.

"Yo creo a" la víctima, "pero creer es dar por cierto lo que no está probado" y por eso "los cristianos rezamos el credo y decimos que creemos en el Espíritu Santo y ninguno lo hemos visto", pero "jamás un tribunal debe basar una sentencia condenatoria" en la credibilidad del denunciante, sino en las pruebas, ha reflexionado.

El defensor ha observado "cierta paranoia" e "ideas delirantes" en el chico que le llevaron a pensar que el profesor puede "estar detrás del acoso" escolar que sufrió y también pudo pasar sobre esos abusos.

Al finalizar el juicio y quedar visto para sentencia, el padre de la víctima ha comentado a los medios que confía en que se haga justicia y que el tribunal dicte una sentencia condenatoria.