Bilbao BASKET 87-78 Tau castelló

Javi Salgado resuelve el apuro

El de Santutxu, con cinco puntos y una asistencia en los dos últimos minutos, finiquita un encuentro que llegó igualado al momento de la verdad por las concesiones defensivas del Bilbao Basket

Jon Larrauri - Jueves, 11 de Octubre de 2018 - Actualizado a las 06:01h.

Bilbao - A tres minutos y medio para la conclusión del estreno del Bilbao Basket en la LEB Oro, Miribilla resoplaba con lo que acontecía en cancha. El luminoso reflejaba un inquietante empate a 78 y el cuadro local no acababa de dominar el partido. El último ataque de los hombres de negro se había saldado con una personal de Jaylon Brown, por lo que Álex Mumbrú decidió que había que agitar el árbol. Dirigió su mirada al banco y llamó a escena a Javi Salgado y Ben Lammers. Y tras minuto y medio de intercambio de errores por parte de los dos bandos -lanzamientos abiertos los vizcainos, tiros libres los visitantes-, el marcador llegó a sus 120 últimos segundos nivelado. Entonces, entró en territorio Salgado. Javi, brillante en la distribución de bola pero negado en el triple hasta ese momento -llevaba un 0 de 4, que se sumaba al 0 de 6 en Oviedo- se echó el equipo a la espalda para solucionar el apuro. Primero, un triple que celebró con inmensa rabia;posteriormente, un alley-oop para que Lammers terminara en mate -esta sociedad promete y mucho-, y, para finalizar, dos tiros libres que acabaron hundiendo a un Tau Castelló notable que bien podría haber pescado ayer un triunfo en Miribilla, un escenario que ayer lució de manera magnífica -6.680 espectadores en LEB Oro y en miércoles, ahí es nada- y que su técnico, Toni Ten, alabó con caballerosidad.

Pim, pam, pum. Tres zarpazos del de Santutxu pusieron candado a un encuentro que acabó decantándose a favor de los locales pero que volvió a demostrar que en esta categoría no se gana a medio gas. El Bilbao Basket tuvo que sudar para colocar el 2-0 en su casillero porque su rival, pese a las bajas, actuó como un conjunto muy serio, bien trabajado, capaz durante muchas fases de llevar la contienda a su terreno haciendo daño con Washburn y J. J. García en las distancias cortas y con Fuzaro en las penetraciones. Los de Mumbrú, por su parte, permitieron demasiado en defensa y su rendimiento en ataque ofreció demasiados dientes de sierra, pero al igual que pasó en Oviedo supieron ofrecer los mejor de su juego en el momento de la verdad, con Salgado impulsando con nueve asistencias a cinco compañeros (Tomeu Rigo, Kevin Larsen, Iván Cruz, Thomas Schreiner y el propio Lammers) que anotaron en dobles dígitos.

Al Bilbao Basket, quizá por la carga sentimental de la noche por el regreso a Miribilla después de todo lo acontecido en los últimos meses, le costó cogerle el pulso al encuentro, circunstancia aprovechada por los visitantes para arrancar llevando la iniciativa en el marcador. Con escasa dureza defensiva, flojera a la hora de cerrar el rebote defensivo y pobre distribución de bola en ataque, los de Mumbrú se sentían incómodos en cancha, mientras el Castelló no desaprovechaba la oportunidad para hacer daño de la mano de García y Washburn (13-17). El Bilbao Arena mostró su enfado por el dispar criterio en las faltas (la primera de los de Toni Ten llegó a los ocho minutos y fue celebrada con sorna por el graderío), pero cuando Fuzaro se unió a sus compañeros interiores para colocar el 18-24 los anfitriones interiorizaron que había que ponerse serios. Salgado a la batuta, Rigo armando el brazo desde la larga distancia y Lammers poniendo el candado atrás. Estos tres ingredientes fueron suficientes para firmar un 13-0 en el amanecer del segundo cuarto para pasar a dominar 31-24. Con el balear enlazando tres triples, el de Santutxu repartiendo pases de canasta y el estadounidense cerrando todas las vías hacia su aro, el Bilbao Basket estiró su renta hasta el 42-29 a tres minutos del descanso. Sin embargo, los hombres de negro perdieron el filo defensivo además de abusar del juego uno contra uno y el Castelló se agarró al luminoso. Parcial de 0-10 y 44-41 en el ecuador de la contienda.

Y no fueron a mejor las cosas. Dos faltas de Matulionis en apenas trece segundos -al banquillo con cuatro- y una antideportiva a Salgado que el de Santutxu no se explicaba enredaron al Bilbao Basket y le llevaron a despistarse de lo importante. El 48-50 fue un toque de atención para Mumbrú y los suyos, empeñados en permitir demasiadas canastas fáciles. El regreso a pista de Lammers volvió a ser una buena medicina para los males bilbainos. El estadounidense, imponente bajo canasta, sacó faltas tanto en defensa como en ataque, tocó un par de balones que acabaron en robo y fue el jugador que lanzó a los suyos a un interesante 65-59 antes de que Bas colocara el 65-62 a diez minutos del final. Leon Williams, con ocho puntos casi seguidos, amagó con amargar la noche (68-72), pero entre Rigo, Sinica y Schreiner frustraron el intento de demarraje. El 78 iguales a tres minutos y medio amenazaba con taquicardia, pero ahí estuvo Javi Salgado para resolver el apuro con ayuda de su compinche Lammers.